Domingo 26 mayo, 2013
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Novaro: “Cristina está radicalizándose”

En una entrevista con LPO, el sociólogo Marcos Novaro analizó el acto en el estadio de Vélez como un reflejo de la relación actual de la presidenta con los distintos sectores del peronismo tradicional. Además señaló que para ella es mejor tener al justicialismo dividido e incluso perder en 2013 que admitir a Scioli como sucesor.

En diálogo con LPO, el sociólogo Marcos Novaro analizó la manera en que el acto que Cristina Kirchner encabezó en el estadio de Vélez el viernes pasado representa de cuerpo entero a la actual relación entre la presidenta y el peronismo tradicional.

¿Cree que en el acto de Vélez, Cristina Kirchner demostró que puede movilizar por su cuenta, sin depender de figuras como la de Hugo Moyano?

No es una novedad que el Gobierno tenga capacidad de movilización. Es discutible si puede prescindir completamente de las estructuras tradicionales del peronismo que no son propias. Es cierto que el acto prescindió de Moyano pero no prescindió de todos los sindicatos ni mucho menos de todos los intendentes. A los sindicalistas no los puso en el palco y por lo tanto no fueron, y a Scioli y a los demás gobernadores los sentó atrás. Eso revela el estado de situación actual del gobierno, que se asegura no ser desafiado por esas estructuras pero al mismo tiempo no puede prescindir de ellas ni absorberlas completamente. Entonces está en esta situación de relativo equilibrio. Me parece que el acto más que un momento de ruptura, es un momento de continuidad de ese equilibrio. Cristina no está diciendo en el acto “nosotros vamos por todo” y eso significa que “nos vamos a cargar al peronismo”. Sí, está La Cámpora y el cristinismo en primera fila. A los demás los subordina, pero no los puede dejar del todo afuera. Vivimos ese equilibrio, pero hay que ver cuánto dura. Si el péndulo sigue moviéndose en dirección a favorecer a Cristina o más bien va a empezar a moverse favoreciendo al peronismo tradicional. En este momento estamos en el medio de ese pendular. No se puede decir que está rompiéndose el equilibrio. Cristina mantiene la iniciativa y seguramente la va a mantener el resto del año. Ahora, ¿está en camino a fortalecerse o a debilitarse? Yo no la veo fortaleciéndose, sí la veo que mantiene la iniciativa, porque no hay nadie que se la dispute y porque es la única que va donde quiere ir. Los demás también están haciendo su juego. Está Scioli ahí, Moyano está afuera, están los sindicalistas, están los intendentes, todos hacen su juego. Tampoco veo que lo de YPF sea un momento de ruptura, uno puede interpretar que es el momento de la radicalización. Cristina está radicalizándose.

¿Qué implicaría esa radicalización?

En algún momento que se haga un acto masivo así en donde ni siquiera esté Scioli. Ni esté la necesidad de ponerlos ahí a los sindicalistas de UPCN y compañía. Y que los Gordos ni siquiera sean invitados. Ese puede ser un momento de cristinismo puro. Si ellos desarman al sindicalismo y desarman a Scioli, lo que tal vez tendremos dentro de unos meses o dentro de un año en la campaña de 2013 es un cristinismo puro compitiendo para imponer sus listas y a partir de ahí la reforma constitucional y una economía plenamente manejada por el Estado.

¿Cristina ya no depende de imágenes de Perón y Evita, ni del escudo del PJ?

Desde ya es una etapa superadora del peronismo. Ellos se conciben como un peronismo nuevo, que no necesita rendirle ningún tipo de respeto ni a Perón ni a Evita, sobre todo no a Perón. Si avanza más tal vez lo consiga, eso se va a saber un poco en relación a qué es lo que hacen los demás actores y qué es lo que pasa con la economía. Todavía está muy verde todo como para saber hasta dónde se va a hundir la economía. Si la economía crece poco pero sigue creciendo, es una situación. Pero si deja de crecer, es otra situación.

¿Cuál cree que va a ser la estrategia de los gobernadores, intendentes y los sindicatos alineados al Gobierno en 2013?

Habrá que ver cuánto cambia la situación y cuánto se atreven estos líderes peronistas a apostar. Hasta ahora se los ve demasiado conservadores en sus apuestas. Scioli y el grueso de los intendentes y sindicalistas están muy temerosos a no cometer el mismo error de subestimar el poder del kirchnerismo y sobre todo el poder estatal y fiscal del kirchnerismo. Se subestimó en el 2009 y aprendieron de eso, a no volver a subestimarlo. Por otro lado, el riesgo que tienen esos sectores es que su apuesta a no romper es una apuesta que puede funcionar si se dan ciertas circunstancias. Si la crisis económica es muy aguda y el gobierno prefiere perjudicar al peronismo antes que abrir el juego, no correr riesgos va a ser lo peor que ellos pueden haber hecho. Entonces los beneficiarios de la crisis van a ser Moyano y Macri. Scioli va a apostar hasta último minuto a la reconciliación del peronismo y a convencer de que él es la sucesión menos mala para ella, el que menos conflictos le va a traer. Pero Cristina va a apostar hasta último momento a perjudicar a Scioli más que favorecerle esa sucesión. Para Cristina me parece que es mejor que el peronismo pierda las elecciones que vienen a que las gane Scioli. Para ella es mejor tener al peronismo dividido y derrotado que tener a Scioli de sucesor. Por eso la apuesta de no correr riesgos creo que es una apuesta equivocada.

Con Boudou fuera de la cancha, ¿el kirchnerismo tiene otra alternativa a la reforma constitucional?

Están inventando a Alicia Kirchner para la lista de diputados en la provincia de Buenos Aires, a Máximo en Santa Cruz. Después las expectativas de Cristina en relación a los jóvenes camporistas que pueden tener un desempeño electoral bueno en el 2013. Esas son apuestas, expectativas, hay que ver si pueden funcionar. Yo diría que tiene pocas chances, pero tal vez las tenga si el gobierno logra evitar la crisis y el año que viene vuelve a crecer la economía, esos pueden ser candidatos. Va a ser difícil que el peronismo se aliñe atrás de Alicia o a tipos como Kicillof o cualquier otro. Pero es una apuesta posible. La otra es la reforma constitucional, pero creo que la reforma tiene también muchas complicaciones.

¿El kirchnerismo ya llegó a su techo electoral?

En 2011, el escenario político, sectorial y económico marcaba el fin del impulso de recuperación desde los comicios 2009 y el gasto público a toda máquina. En el nuevo escenario, habrá que ver si consiguen recursos. Van a tener un sindicalismo a lo sumo debilitado si no en contra y luego de YPF la fuga de divisas no va a detenerse, no hay motivo para que los empresarios confíen en el gobierno.